La locura

La foto es con mi móvil

De mis manos palpando

Un instante

En Portugal


La locura


En mi locura despierta

Entre gente ocultas en misterio

De alma incompleta

Renace en sabiduría

Un cuerpo sin venas

Cubre mi gordura valiente

Deshace incesante todas las verdades

Que creía

Me enseña senderos de calles

Insospechados nudos me demostraría

Locura que me harías

Si cediera en todo

Por un instante en esta vida

Me devoraría

Como un zorro con antojo

Aplastaría mi pecho de hormiga

Con un ojo

Vendita e impura

Tan necesaria como estricta

Me aclara enturbiado el resuello

Alegra mi desenredo

El mismo que hizo recorrer.

¡Que grandeza efímera!

SR

Gracias por el amor

Gracias por el amor

Te envidio, a ti,

ese que escribe poesías,

de amor lujurioso,

haciendo latir el mío, un poco,

Extraño, es el poder,

el adorado es adorador,

de cautivar una y otra vez,

ese dichoso calor,

que sonroja mi piel,

Me haces soñar,

una larga institución,

imaginando en mi cacumen,

los misterios de locura,

que incitan esa intuición,

Gracias, a todo aquel,

que aprecia el sentido,

del escarpado placer,

desmenuzado el derretir,

como si fuera mi ayer.

SR

Pero no confiamos

PERO NO CONFIAMOS

Si me miraras, con el brío,

que obsequia el alma,

cuando se estremece,

por causas tan claras.

Cuando recorra la incógnita,

del miedo estéreo,

que enturbia la chota,

seguro de los secretos.

Entonces tendrás a un serafín,

a los pies de tu salmo,

preparado para un motín,

si fuera necesario.

Con el pavor de mil soldados,

te ayudaría, en cualquier escena,

pues con mi apodo, voy reforzado.

Pero la falta nos delata,

entre palabras sin enlace,

no eres mi almohada de lágrimas,

ni yo, el líder de tus secuaces.

Susana Ropero